YO, FUTBOLISTA

El 24 de octubre de 2012, la Selección femenina española se clasificó para la Eurocopa que se celebraría en Suecia durante el verano 2013. Un par de amigas me contaron cómo habían estado viendo el partido en una de esas páginas de Internet donde las aficionadas y aficionados siguen la retransmisión de estos partidos a falta de algo más decente. Relataban lo emocionante del encuentro ante Escocia, lo cerca que habían estado de no conseguirlo y de cómo al final el sueño se hizo realidad con un gol de Verónica Boquete en el tiempo de descuento. La épica propia de los goles marcados en el tiempo de gracia y el hecho de volver a una competición europea después de 15 años hicieron el resto. “Acuérdate de esto, es historia”, me dijo una de ellas.

Al día siguiente los medios hablaron de las futbolistas, calificando el hecho efectivamente de histórico pero desde la habitual excepcionalidad que implica la discontinuidad informativa que padece el fútbol femenino. Con honrosas excepciones, la Selección femenina no volvió a protagonizar una noticia hasta las vísperas del campeonato. Ese mismo 24 de octubre, el Real Madrid cayó ante el Borussia de Dortmund en un partido de Liga de Campeones. Las secciones de deportes de los informativos abrieron con la tragedia blanca, inundó portadas y páginas interiores de la prensa deportiva y monopolizó las tertulias que a través de enardecidos contertulios retroalimentan la pasión de los aficionados.

Conseguir el pase para la Eurocopa fue un hito, para los periodistas que así lo calificaron al día siguiente, pero sobre todo para las jugadoras, para sus seguidoras y seguidores y para el fútbol español. 

LA NECESIDAD DE CONOCER LA REALIDAD
En este contexto empieza YO, FUTBOLISTA, el primer estudio que buscar trazar un perfil de la mujer futbolista en España, conocer la percepción que de si mismas y del fútbol tienen las jugadoras y acercarse a la realidad de un deporte que aún hoy tiene una deuda pendiente con el género femenino. La valoración y percepción que la opinión pública tiene de la mujer deportista viene determinada fundamentalmente por la labor que realizan los medios de comunicación, quienes hacen flaco favor a la causa al transmitir una imagen alejada de la realidad, además de reducir su presencia a la mínima expresión.Clara Sainz de Baranda (2012), doctora y profesora de la Universidad Carlos III se preguntó por la imagen que transmiten los medios de comunicación de las deportistas. ¿Refleja la prensa deportiva la situación real de las deportistas? La respuesta que encontró fue NO.

La Mujer deportista no solo disminuye su presencia mediática desde el punto de vista cuantitativo, sino también desde el cualitativo. Las deportistas no parecen merecer más que Breves, el género más humilde del periodismo. […] En efecto, los hitos de las deportistas quedan reducidos, en casi el 50% de los casos, a un simple Breve, lo que supone un reduccionismo en el tratamiento de la información de las Mujeres deportistas. 

El estudio que firma Sainz de Baranda, Mujeres y deporte en los medios de comunicación: estudio de la prensa deportiva española (1979-2010), llega a la conclusión de que los “medios de comunicación ocultan la situación real de las deportistas”, que “la realidad mediática no refleja la realidad real” e identifica un déficit de información deportiva con la mujer como protagonista que hace caso omiso a las recomendaciones, directivas y legislación que organizaciones e instituciones nacionales e internacionales han promulgado a favor de una supuesta mayor representación de las Mujeres deportistas en la prensa especializada.

A la hora de contextualizar este trabajo no debemos pasar por alto el contexto de ascenso social y económico que está experimentando la mujer en diferentes ámbitos y que tiene su reflejo a todas luces en el deporte. La actuación de la mujeres en la cita olímpica de 2012 fue la confirmación del papel clave que las mujeres ocupan en el deporte. Además de por los triunfos deportivos, Londres 2012 supuso un hito por ser la primera vez en la historia olímpica que acudieron deportistas mujeres de todas las delegaciones, incluidos los países árabes. 11 de las 17 medallas de España fueron ganadas por mujeres.

Los éxitos olímpicos no son sino la culminación de un camino construido a base de logros conseguidos en competiciones continentales, nacionales, a nivel autonómico y local. Así, la Selección española femenina de Waterpolo se proclamó el pasado 26 de julio por primera vez en su historia campeona de Europa tras derrotar a la de Holanda por 10-5 en la final del torneo continental disputado en Budapest. También durante el verano de 2014, la Selección femenina de baloncesto, en la categoría sub-18, consiguió el bronce del Campeonato de Europa; y la absoluta, la plata en el Mundial. La sub-19 de fútbol ganó la plata en el Europeo y la sub-17 consiguió el título de subcampeona en el Mundial de Costa Rica. Destacado es el lugar que también ocupan mujeres en los deportes individuales. Es el caso de Mireia Belmonte: 33 medallas, tres récords del mundo y uno de Europa durante 2013. en 2014 ha vuelto a triunfar en el Europeo de Natación de Berlín, con dos medallas de oro (200 m mariposa y 1.500 m libre), otras dos de plata (400m estilo y 800m libre) y dos bronces (400 m libre y 5 km aguas abiertas).

Sobre la presencia de la mujer dentro de la industria deportiva, un informe elaborado por The Fuqua School of Business y el Centro de Liderazgo Coach K de la Duke University en EEUU, 2013 Lifechats series on Women Leaders in the Sport Industry, arrojó conclusiones de 12 entrevistas realizadas a mujeres al frente de proyectos deportivos de los sectores público, privado y social. Según las entrevistadas, de la relación de la mujer y las industrias deportivas se materializa las siguientes conclusiones: un contexto cambiante, caracteres marcados por la fortaleza mental, la disciplina y la habilidad para lidiar con situaciones fuera de control; un uso del deporte como herramienta educativa para el desarrollo, y una alta disposición a colaborar y establecer relaciones de confianza.

Ahora que la realidad social es más tecnológica y audiovisual que nunca, tenemos la oportunidad de contar la Historia del fútbol con la mujer como protagonista, dejando a un lado los estereotipos, identificando a las referentes, hablando de su esfuerzo y sacrificio para lograr que todas existáis en el imaginario colectivo bajo una nueva perspectiva.

El papel que deben cumplir los medios de comunicación es fundamental para lograr ese cambio de perspectiva, pero este sólo será posible si viene apoyado por otros agentes sociales, como la empresa y la universidad, y por supuesto por el compromiso sincero de los responsables políticos y de la gestión deportiva. Esta nueva perspectiva enriquecerá y complementará la visión actual existente, lo que posibilitará el acceso a una realidad más completa y plural.

FOTOS. Portada: Anna. Martínez Kansy / Texto: Getty Images.