Mujer futbolista: el debate en las aulas

Ya se ha aludido en otras ocasiones al carácter experimental de DETACÓNLAB, un lugar donde trabajar en torno a cuestiones sobre mujer y fútbol y experimentar en el área de la comunicación, la tecnología, la cultura o las artes audiovisuales. De la relación Mujer y Fútbol, nos hemos fijado, al menos hasta el momento, en la mujer futbolista. Ella ha sido la protagonista de ese primer proyecto que nos ha servido de tarjeta de presentación: ‘Yo, futbolista‘.

Creemos que proyectos como ‘Yo, futbolista’ deben cumplir con una función que vaya más allá del valor que encierran en si mismos. Este ha sido el primer estudio que ha abordado a la mujer futbolista desde una perspectiva hasta ahora nunca tratada, la que ella tiene de si misma y de su entorno. Sus repuestas han puesto encima de la mesa determinadas problemáticas sobre las que hemos considerado oportuno debatir. Y qué mejor lugar para debatir sobre la realidad que la universidad.

Queríamos que los resultados de la 1ª Encuesta a Mujeres Futbolistas fueran el cauce por el que discurrieran las opiniones sobre el papel que la mujer futbolista juega en la sociedad actual, que sirvieran para provocar el debate, la reflexión y ayudaran al conocimiento; porque uno de los males que sufre el fútbol femenino, y por tanto también afecta a la futbolista, es el desconocimiento.

A nuestro entender, el pasado 18 de diciembre avanzamos en lo que hemos asumido como un compromiso: trabajar en favor de un mayor conocimiento de la realidad que vive la mujer futbolista.

11 am. Llegamos al Aula 2 de la Facultad de Empresa y Gestión Pública que la Universidad de Zaragoza tiene en el campus de Huesca. Nos esperan 70 alumnos, entre los de 2º curso del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y los de 2º de Bachillerato. A una le viene a la cabeza su etapa de estudiante universitaria. La clase es grande, pero por suerte no impresiona; quizás un poco estática, hubiéramos preferido romper el escenario dominante de la tarima y fabricar un círculo en el que todos nos viéramos las caras. No importa, para la próxima. Nos acompañan, quienes a nuestro juicio pueden aportar una visión que ayude a contextualizar los resultados de la encuesta en un entorno local. David Magaña, coordinador deportivo del CD Transportes Alcaine; Loreto Ferrández, jugadora del CD Peñas Oscenses Femenino (equipo femenino de Huesca), y Rafa Díaz, periodista deportivo del periódico local Diario del Altoaragón.

Comenzamos con la evolución del fútbol femenino en la última década y la condición de mujeres futbolistas y estudiantes y/o trabajadoras que viven las jugadoras. De las 40.885 licencias femeninas con las que se cuenta hoy en España, 1.514 son de Aragón, lugar dónde el Fútbol Sala es mayoritario respecto al Fútbol 11, en contraposición a la tendencia española. Lo que sí va en la misma línea es el aumento experimentado en el número de mujeres que practican el fútbol de forma federada, un aumento considerable si se cuenta con que tan sólo 315 mujeres jugaban a fútbol bajo el amparo de la Federación Aragonesa de Fútbol en 2004. Los participantes valoraron muy positivamente este aumento, a pesar de la necesidad de profesionalización que todavía sigue pendiente para el fútbol femenino. David Magaña, con más de 20 años vinculado a la gestión de equipos de fútbol femeninos a sus espaldas, incidió en el lastre que ha supuesto la falta de interés que el hombre ha tenido en el deporte femenino y en concreto en el fútbol femenino, “es gracias a su trabajo (al de las mujeres) que se ha logrado un avance, en mi caso, sólo he sido la herramienta”.

La falta de profesionalización arroja un perfil de jugadora de sobras conocido por todos: jugadora, estudiante y/o trabajadora. Loreto Ferrández, futbolista del CD Peñas Oscenses Femenino y autora de un trabajo de libre investigación sobre la discriminación del fútbol femenino en España, expuso la problemática respecto a los contratos que reciben las jugadoras de fútbol en equipos de 1ª División: “Hay muy pocas jugadoras que disfruten del contratos con validez legal. La mayoría están fuera del convenido deportivo y no cotizan a la seguridad social”. Esto según Ferrández, depende de la categoría de los clubes: “Futbolistas de Superliga (1ª División) pueden llega a tener contratos y cobrar entre 1.000 y 2.000€. En Aragón, en el Transportes Alcaine, se cobra 200€ en concepto de dietas. Son acuerdos de cooperación, no un contrato, pero con la exigencia de un compromiso profesional que no les es remunerado y deben compaginar con un trabajo”. La futbolista habló con vehemencia de la desigualdad que reina en el fútbol y recuerda las nada acertadas intervenciones que los máximos responsables del fútbol de este país han protagonizado cuando se les ha dado la oportunidad para opinar sobre la necesidad de profesionalizar el fútbol femenino.

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En nuestro papel como moderadoras, continuamos el debate, lanzando a los estudiantes la siguiente pregunta: ¿qué sucede si no se cuenta con el apoyo del entorno más cercano y de la sociedad en general cuando se trata de llevar a cabo una actividad que para uno/a mismo/a es muy importante? La pregunta venía a cuento de las respuestas registradas en ‘Yo, futbolista’ sobre la influencia que el entorno (familia, escuela, medios de comunicación) habían tenido en la jugadora a la hora de decantarse por el fútbol.

“No contar con ese apoyo puede hacer que al final acabes dejándolo”, respondió un estudiante. “Ese apoyo es fundamental cuando viene un momento difícil, como puede ser una lesión”, expuso, como exfutbolista, la integrante de DETACÓNLAB Azucena Garanto. Las intervenciones giraron entorno a la necesidad de que la sociedad reconozca y valore a la mujer futbolista, algo fundamenta si lo que se quiere es normalizar el hecho de que una mujer juegue a fútbol. Loreto Ferrández explicó como al entrar en el fútbol “el apoyo que no tienes en la sociedad lo encuentras en las compañeras y se extiende a las familias. Se crea un círculo en torno a ese equipo: los padres y madres quedan juntos, tus compañeras son tus amigas y la relación trasciende el ambiente deportivo. La vida acaba ligada al fútbol. En el fútbol femenino hay un ambiente de unidad, de valorarse a sí mismas, desde dentro, porque fuera no se encuentra ese apoyo”. Podríamos decir que en el camino hacia la auto-realización, la futbolista encuentra en sus propias compañeras, y cada vez más en las familias, la forma de suplir esa falta de apoyo externo y de reconocimiento de su pertenencia al mundo del fútbol que reciben por parte de la sociedad. Es en ese proceso de reconocimiento donde entran en juego los medios de comunicación: por la imagen que proyectan de la mujer futbolista, por el tratamiento informativo que se hace de este deporte y sus protagonistas y por la corresponsabilidad que tiene, junto a otros actores, en la construcción de referentes y modelos femeninos para las futuras generaciones.

Para abordar este asunto, mostramos a los asistentes cuatro fotografías de futbolistas españolas. Os animamos a hacer la prueba: preguntad por el nombre de la capitana de la Selección Femenina; enseñad una fotografía de Laura del Río, de Pilar Garrote o de Alexia Putellas a alguien que nada tenga que ver con el fútbol femenino y pedid que os digan algo sobre esas mujeres. Es un ejercicio simple pero revelador del desconocimiento que existe sobre las que hoy por hoy las representantes españolas en el panorama internacional. Sin duda, la clasificación para el Mundial de Canadá del próximo verano, junto al resto de éxitos logrados por las selecciones de categorías inferiores de Fútbol y Fútbol Sala, ha excitado a unas redacciones abducidas por las nimiedades del fútbol masculino. El País y El Mundo han dedicado recientemente dobles páginas y reportaje en el dominical, saliendo fuera de los límites que impone la sección de Deportes, lo que ha hecho que el fútbol femenino llegue a otro tipo de público y que algunos nombres de jugadoras comiencen a resultar familiares. En los informativos de televisión los éxitos deportivos de la Otra Roja pasan de breves a noticias y las cabeceras deportivas apuesta cada vez más por la actualidad de este deporte, poniendo en valor el trabajo que desde hace años realizan, entre otros, los periodistas David Menayo (Marca) e Isabel Roldán (AS).

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Rafa Díaz, periodista deportivo de Diario del Altoaragón, plantea como el fútbol femenino nunca ha sido tratado desde un plano informativo normal. Esa excepcionalidad con la que siempre se ha abordado informativamente el fútbol femenino y sobre la que ya nos hemos manifestado en otras ocasiones. Aunque “poco a poco se está mejorando. Es un proceso largo. En nuestro caso se ha seguido regularmente la actualidad del fútbol femenino en la región, sobre todo mientras el Peñas Oscenses Femenino estuvo en 2º División. Nos gustaría seguir en esa línea e incluir la información sobre la categoría Territorial en el suplemento de los lunes pero hay muchas limitaciones en cuestiones de personal; si podemos vamos a los partidos y si no se suple con la información que nos proporcionan entrenadores, padres, etc”.

La valoración sobre la situación en la que se encuentra el fútbol femenino y la desigualdad que viven las jugadoras en su intento de dedicarse de forma profesional a este deporte se llevaron buena parte del tiempo del que disponíamos (en un principio 1h 15′ aunque al final fueron casi dos horas). Por eso nos quedó pendiente ahondar en el tratamiento informativo que se hace de la mujer futbolista. Asunto por el que sentimos especial predilección y sobre el que nos seguiremos cuestionando en futuras acciones.

En todo momento se buscó la participación de los alumnos. Fue en la última media hora cuando se animaron a plantear cuestiones en relación a lo expuesto. Preguntaron sobre cuál es la solución para asegura la viabilidad económica de un club/equipo femenino. Es otro alumno el que apunta a que deberían ser entidades privadas que se autofinancien y fueran viables por si mismas, “el modelo sería el americano, en el que además el deporte está incluido en el proceso educativo de la persona”. David Magaña incide en que hay que valorar “modelos diferentes, ver diferentes posibilidades. El empresariado español no está por la labor de patrocinar, por lo que la subvención, por el momento, sería necesaria. Habría que ir hacia un modelo diferente que tuviera como objetivo la autofinanciación pero todavía va a costar”.

Otro alumno cuestiona sobre la supuesta falta de espectáculo, a su juicio, que ofrece un partido entre equipos femenino en comparación el que sí ofrecería  un partido masculino. “El fútbol femenino tiene unas características diferentes al masculino. Es normal que  si uno no encuentra lo que espera se decepcione. También hay que tener en cuenta como nuestra mirada ha sido educada por lo audiovisual. Ver  fútbol en el campo -sea entre equipos femeninos o masculinos- es más aburrido porque tenemos educada la mirada a las imágenes que vemos por la televisión. Del mismo modo, un partido femenino daría el mismo espectáculo por televisión si se contara con los mismo recursos (número de cámaras, realización, etc) para su emisión”, expone Azucena Garanto.

Por último, se planteó si influye el que sea un hombre quien entrene un equipo de chicas. Loreto Ferrández respondió que el hecho de que sea entrenador o entrenadora no tiene porque influir en la forma de transmitir confianza a las jugadoras y generar empatía, “es verdad que hay diferentes mentalidades pero no tiene porque ser peor”.

La sesión terminó con el agradecimiento a los alumnos por el interés mostrado en todo momento. Por nuestra parte, cerramos la actividad satisfechas por lo que consideramos una experiencia positiva y que innova en la forma de abordar lo que sucede a nuestro alrededor. Introdujimos el fútbol en las aulas como herramienta para provocar la discusión sobre cuestiones de género y sobre el papel de la mujer futbolista en la sociedad actual, sobre los de modelos de gestión económica y deportiva de los clubes y equipos de fútbol y sobre la responsabilidad que deben asumir los medios de comunicación en la proyección de una imagen de la mujer, en el fútbol, en el deporte, y en la sociedad, acorde a la realidad.

 

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